DESDE LO MÁS PROFUNDO DEL CORAZÓN DE LA ENSEÑANZA
El ser humano es como una
pequeña semilla de un gran árbol esperando la tierra fértil de una educación
diferente que le recuerde quien realmente es. Esta educación diferente comienza
con una simple mirada diferente de un maestro a su alumno, no necesita de mayor
recurso que éste para empezar. Por eso, la formación de los educadores hacia
una mirada libre de prejuicios sobre lo que les conviene a sus alumnos y
dirigida hacia lo que verdaderamente son sus alumnos, supone el simple y gran
cambio que la enseñanza está sintiendo en lo más profundo de su corazón
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Gracias Carlos por ser la chispa que intenta encender la hoguera
ResponderEliminaraunque la leña no este bien seca...